Haití es un país inmerso en siglos de miedo y desconfianza cultural. Aunque es una república independiente desde 1806, los haitianos aún no han experimentado la confianza que permite la productividad a través de la cooperación.

Depi nan Ginen neg pa vle we neg: En Guinee y desde entonces, los africanos no tienen ningún uso para los africanos.

Este proverbio frecuentemente citado en Haití es una expresión trágica de la trampa que ha mantenido a su pueblo en siglos de agitación política y social. Es la herencia de todo niño haitiano que nace: una visión del mundo llena de desconfianza y miedo hacia sus semejantes. El modelo cooperativo, en todos los sentidos, es un contrapunto a todo lo que Haití ha sabido ser.

Un estudio de la sociedad haitiana revela una dificultad de gestión, una dificultad de administración, una dificultad para trabajar en cualquier situación que requiera cooperación, una dificultad de confianza: una dificultad pero no una incapacidad. FIDA entiende y acepta la barrera cultural que enfrenta el modelo de cooperación. Sin embargo, a través del tiempo y la paciencia, el modelo ha conocido el éxito. A través de una gestión consistente, sincera y transparente, ha conocido el éxito. A través de la confianza y la buena fe exhibida en la capacitación y supervisión de los miembros y actividades de la cooperativa, ha conocido el éxito. Los miembros han llegado a conocer algo de confianza y buena fe. Y así, al aumentar el número de miembros de la cooperativa, aumentar los ingresos e introducir la alfabetización y las prácticas de desarrollo sostenible para las comunidades con las que FIDA/pcH se asocia, se crea una grieta en la dinámica cultural de la desconfianza y el miedo que bloquea la cooperación duradera.

El modelo cooperativo es particularmente adecuado para las comunidades rurales de Haití. A menudo denominado " La tercera opción", surge como la respuesta para hacer frente a la adversidad cuando 1) no existe una infraestructura nacional o 2) no hay capacidad individual para superar los desafíos extremos. La experiencia de FIDA/pcH indica que el cambio en Haití no es sostenible sin una estructura para incubarlo.

El verdadero modelo cooperativo entonces:

  • proporciona una infraestructura muy necesaria a nivel de las comunidades rurales donde no existe ninguna
  • está diseñado para hacer frente a la adversidad económica
  • es un modelo democrático que requiere transparencia y responsabilidad
  • requiere un compromiso y una cooperación individual
  • se adhiere a los Siete Principios Internacionales de Cooperación

Los Siete Principios Internacionales de Cooperación

  1. MEMBRESÍA VOLUNTARIA Y ABIERTA - Las cooperativas están abiertas a todos los que deseen participar, sin discriminación de género, social o política.
  2. CONTROL DE MIEMBROS DEMOCRÁTICOS - Las cooperativas son instituciones democráticas, en las que todos los miembros tienen una voz igual en la toma de decisiones y el establecimiento de políticas.
  3. PARTICIPACIÓN ECONÓMICA DE LOS MIEMBROS - Los miembros se benefician en proporción a los negocios que realizan con la cooperativa.
  4. AUTONOMÍA E INDEPENDENCIA - No hay dependencia del gobierno ni de otras instituciones. Si las cooperativas celebran acuerdos con otras organizaciones, los términos deben asegurar que la autonomía de la cooperativa y el control por parte de los miembros se mantengan intactos.
  5. EDUCACIÓN, CAPACITACIÓN E INFORMACIÓN - Las cooperativas proporcionan la educación y la formación necesarias para que sus miembros contribuyan eficazmente al desarrollo de la cooperativa y se comprometan a compartir la información con vistas a la expansión del movimiento.
  6. COOPERACIÓN ENTRE COOPERATIVAS - Las cooperativas trabajan juntas para fortalecer el movimiento cooperativo a nivel local, nacional e internacional.
  7. PREOCUPACIÓN POR LA COMUNIDAD - A través de la atención de las necesidades de los miembros, las cooperativas buscan lograr un cambio sostenible en sus comunidades.

"Si Haití va a sobrevivir, debe producir. Si quiere ser sostenible, debe adoptar el modelo cooperativo. Si el modelo cooperativo va a funcionar, Haití debe aprender a confiar".

Scott Hortop
CONSULTOR DE PROYECTOS